Ordenar la estantería gamer: cinco pasos, de medir la balda a cuidar la luz
Medir antes de montar, elegir un criterio que vayas a mantener, sujetar las filas, proteger los lomos del sol y dejar hueco para lo que viene.

Una estantería de juegos se desordena por dos motivos: porque crece más deprisa de lo previsto y porque el criterio con el que se empezó deja de funcionar con cincuenta cajas. Ordenarla bien no tiene tanto que ver con el gusto como con medir antes de montar y elegir un sistema que aguante lo que vas a comprar el año que viene.
Estos son los cinco pasos que seguimos cuando montamos una balda, en el orden en que conviene hacerlos.
Paso 1. Cuenta y mide antes de mover nada
Saca todo, cuenta cajas por formato y haz números. Los lomos tienen grosores fijos y eso permite calcular cuánto cabe de verdad:
| Formato | Grosor de caja | Cajas por metro (aprox.) | Fondo mínimo de balda |
|---|---|---|---|
| Nintendo Switch | 10 mm | 90–95 | 12 cm |
| PS4 / PS5 y Xbox | 14 mm | 65–70 | 15 cm |
| PC (caja DVD) | 14 mm | 65–70 | 15 cm |
El número de cajas por metro no es la división exacta: siempre hay que dejar unos milímetros de holgura para poder sacar una caja sin que salgan las de al lado. En altura, las cajas de Switch miden unos 17 cm y las de DVD unos 19; deja al menos 2 cm libres por encima para meter los dedos.
Las medidas de cada formato están detalladas en la guía de formatos. Con el recuento hecho, sabrás si te cabe todo en una balda o si necesitas dos, que es algo que conviene decidir antes de empezar a ordenar y no después.
Paso 2. Elige un criterio (y sé sincero contigo)
No hay un orden correcto, pero cada uno tiene un precio. Lo que importa es elegir el que vayas a mantener.
Por plataforma, y dentro por orden alfabético
Es el más aburrido y el que mejor escala. Encuentras cualquier juego en segundos y los nuevos tienen un sitio evidente. Si tu colección pasa de cien juegos, empieza por aquí.
Por saga o por estudio
Queda muy bien porque las sagas suelen compartir diseño de lomo y la fila parece pensada. El problema llega con los juegos sueltos, que acaban en un rincón de «varios» que crece sin control.
Por color
Es el que más gusta en las fotos y el que peor se usa. Una balda en degradado es preciosa, pero cuando buscas un juego concreto tienes que acordarte de qué color tenía el lomo. Y cada juego nuevo obliga a mover media fila. Funciona bien en colecciones pequeñas y estables, o como balda de exposición separada del resto.
Por fecha de lanzamiento o por orden en que los jugaste
Tiene algo de diario personal y cuenta una historia a quien lo mira. Exige memoria o apuntarlo, y ordenar por fecha de lanzamiento obliga a consultar datos cada vez que entra un juego.
Por número de edición
Si coleccionas ediciones numeradas, alinear la numeración de los lomos es una forma de orden en sí misma. Nuestros packs de lomos llevan tipografía y numeración coherentes precisamente para eso: que doce juegos distintos se lean como una serie.
Paso 3. Sujeta las filas
Una fila de cajas sin nada que la sujete se inclina en cuanto sacas un par de juegos. Si se queda inclinada semanas, las cajas de plástico se deforman y las carátulas hacen onda. Dos soluciones sencillas:
- Sujetalibros en los extremos, metálicos en L. Los decorativos pesados quedan bien pero ocupan el espacio de varias cajas.
- Separadores cada cierto número de cajas, que además marcan secciones: una plataforma, una saga, una letra.
Y no aprietes. Una fila demasiado prensada raya las fundas al sacar las cajas y acaba marcando las esquinas de las carátulas.
Paso 4. Cuida la luz
Este es el paso que casi nadie tiene en cuenta hasta que ya es tarde. La luz del sol directa decolora la tinta impresa, también la de las carátulas oficiales. Pasa despacio, así que no se nota hasta que un día sacas una caja y ves que el lomo es de otro color que la portada que estaba escondida. Los rojos y los magentas suelen ser los primeros en perder intensidad.
- Evita la pared que recibe sol por la ventana, aunque sea solo unas horas al día.
- Si no hay otra, un visillo o una lámina que filtre ultravioleta en el cristal ayuda mucho.
- La iluminación LED no da problemas de decoloración ni de calor. Una tira detrás del canto frontal de la balda ilumina los lomos sin deslumbrar.
- Lejos de radiadores y del aire caliente de los aparatos: el plástico de las cajas se ablanda y el papel se ondula.
El laminado mate de nuestras carátulas protege frente al roce y a los reflejos, pero ningún laminado hace que una pieza impresa aguante años al sol sin cambiar.
Paso 5. Deja hueco para lo que viene
La regla que más se incumple: cuando termines, la balda no debería estar llena. Deja libre al menos una quinta parte. Si la colección está ordenada alfabéticamente, reparte ese hueco al final de cada letra o de cada plataforma, no todo al final de la fila, o cada juego nuevo te obligará a desplazar decenas de cajas.
Si ya no te queda sitio, es el momento de separar: una balda para lo que juegas ahora y lo que más aprecias, y otra más discreta, o incluso cajas de almacenaje, para el resto.
Y cuando esté terminada
Hazle una foto con buena luz, que se lean los lomos. Además de servirte para ver el conjunto con otros ojos (una foto delata enseguida la caja torcida o el hueco raro), puedes mandárnosla para El Archivo, la galería donde queremos reunir estanterías de coleccionistas.